Detox de Instagram

Escribo este artículo sintiéndome un poco incoherente. No creo ser el mejor ejemplo sobre desconectarme de Instagram, más al tener una cuenta pública en la que comparto contenido.

De todas formas, creo en el concepto de que uno transmite lo que tiene que aprender. Cuando me preguntaron de qué sería el próximo artículo me encontraba en una especie de crisis en la que me culpaba de la cantidad de horas que estaba usando el celular. Lo sentí como la oportunidad perfecta para reunir información y ponerme a trabajar en lo que estaba sintiendo.

Si estás leyendo este artículo es porque al igual que yo, has sentido esa sensación de ansiedad y cansancio que produce ver tanto contenido. ¿Cuántas veces dejaste el celular con frustración por haber estado horas mirando historias que no te aportaron valor?

Luego de haber estado casi 15 días controlando mi uso de Instagram llegué a estos 4 consejos que te voy a compartir para lograr un uso consciente de nuestra red social.


Consejo Nº 1 – Limpia a quienes sigues:

Si has tenido la sensación de bajar y bajar sin ver nada interesante, significa justamente que no estás siguiendo cuentas que te aporten valor. En Instagram existe la opción de ver las cuentas con quienes más y menos interactúas; presionas sobre tus seguidos y vas a ver estas categorías. Lo que vemos a lo largo del día es lo que moldea nuestra realidad. ¿Tu Instagram te despierta tranquilidad o ansiedad?

Un detalle importante es que puedes dejar de seguir 200 personas por hora; si te pasás Instagram te puede bloquear. Elige seguir cuentas que te inspiren y que te transmitan bienestar. Evita cuentas que te despierten comparación o que publiquen contenido que no le sume a tu vida.


Consejo Nº 2 – Filtrá el contenido sin dejar de seguir:
Si dejar de seguir no es una opción, porque quizás son cuentas de amigos o personas cercanas, entonces la solución está en silenciar. Podés ir al perfil de la persona y optar por silenciar sus historias y/o publicaciones. En ese caso, ese contenido que no querés ver deja de aparecerte sin dejar de seguir.


Consejo Nº 3 – No uses el celular apenas te levantes:

Pude comprobar que, al no mirar mi celular al despertar mis días resultaban más productivos. Funcionamos a través de hábitos y la mayoría utilizamos el celular dentro de la primera hora luego de levantarnos. El problema acá es que cortamos abruptamente el descanso con información y notificaciones, elevando nuestro nivel de estrés y ansiedad que nos acompañará a lo largo del día. Haz la prueba, comienza tus mañanas sin redes y vas a notar como tu humor y tu energía cambian.

Consejo Nº 4. – Que la pantalla no sea lo último que veas antes de dormir:
He leído varios artículos que coinciden en lo mismo: el celular emite un tipo de luz que afecta la producción de melatonina que es la encargada de regular los ciclos de sueño. Por lo tanto, si querés dormir mejor, comenzá a introducir el hábito de dejar el celular lejos de la mesa de luz.


Cómo conclusión me parece importante aclarar que nada es malo si le damos su debido uso. Es decir, no me parece necesario calificar a las redes sociales como males de la sociedad, por el contrario, creo que nos pueden inspirar e incluso acercar a los que queremos. El equilibrio es la base del bienestar y estos días en los que estuve alejado de Instagram me permitieron enfocarme en tareas pendientes, me ayudaron organizarme y a dejar de procrastinar. Parte de una vida minimalista y consciente es valorar nuestro tiempo e invertirlo en tareas que nos den paz y nos sumen consciencia.

No olvides que vos sos el dueño de tus redes y que tus redes no son las dueñas de tu tiempo.