Sumá el minimalismo a tu vida

por Alfonso Cuello

Si te pido que pienses en una imagen que defina al minimalismo, seguramente vendrá a tu mente una escena mucho más extrema de lo que en realidad significa. Puede ser que hayas pensado en una silla en el medio de la nada o en una habitación blanca con un colchón en el piso sin mucho más que lo rodee. Pero el minimalismo no es eso, el minimalismo como filosofía es una forma de ver la vida y de ser más conscientes de lo que elegimos a diario. 

Algunos creen que es solamente una tendencia estética pero no, el minimalismo también se puede aplicar en nuestros vínculos, relaciones, trabajos, etc.  

¿Qué es entonces minimalismo?  

Minimalismo es que cada cosa o persona que nos rodee verdaderamente sume valor a nuestras vidas. Es un movimiento que nos invita a ser responsables de nuestro consumo, es decir, no solamente pensamos en cómo queda estéticamente cierto objeto sino cómo fue producido y cuáles fueron, quizás, las consecuencias al comprarlo. 

Te invito a conocer esta filosofía porque siento que hoy en día el consumismo y las redes sociales nos convencen de que necesitamos mucho para ser felices. ¿Sabías que los nacidos entre 1981 y 1996 (Millennials) son la generación más endeuda del Uruguay? ¿Coincidencia que sea la primera generación con redes sociales? Claro que no. Hay una realidad que no podemos negar, si no somos felices con lo que tenemos hoy, nada nos asegurará que seremos felices comprando más. Tarde o temprano llegaremos al punto donde nada nos va a conformar.  

Ahora que reflexionamos esto te invito a revaluar tus objetos uno por uno: ¿verdaderamente los necesitás? ¿Le suma felicidad y valor a tu vida? La ligereza mental que nace de crear espacios vacíos en nuestro hogar es una sensación que a mí me da mucha paz. 

Al tener menos objetos podemos ordenar y verdaderamente saber todo lo que tenemos en nuestra casa. Todos sabemos lo molesto que puede ser un mueble abarrotado. El orden externo refleja el orden interno y viceversa. Ir objeto por objeto y reflexionar si quedarnos con él o no, es un ejercicio que suelta anclas y nos hace sentir libres.  

Antes de comprar algo nuevo preguntate exactamente lo mismo: ¿este objeto le agrega valor a mi vida? ¿Lo necesito?  ¿Invierto de mi dinero porque me va a brindar felicidad? ¿Sinceramente lo voy a usar? 

Estas preguntas nos permiten optar por calidad en vez de cantidad. Es un proceso consciente en el que te aseguro que tu bolsillo también va a estar agradecido.  

Luego de que comiences a realizar este tipo de procesos de seguro vas a sentir fuerzas como para ser minimalista en todo aspecto de tu vida. Se da de forma natural. Comenzando a cerrar ciclos que no suman, comenzando a dejar relaciones o vínculos que no agregan valor y que seguramente nos hacen mal, trabajos que nos hacen sentir pesados y costumbres que las hacemos sin verdaderamente elegirlas.  

Es por esto que el minimalismo no es simplemente una corriente estética o el amor extremo al vacío, sino que es una forma de vivir y ver la vida.